El objetivo es que los niños actúen de forma cada vez más autónoma en sus actividades habituales, desarrollando la dimensión cristiana a partir de los valores humanos.
Las niñas y los niños actúan de forma cada vez más autónoma en sus actividades habituales, desarrollando la dimensión cristiana a partir de los valores humanos.
El objetivo es que los niños actúen de forma cada vez más autónoma en sus actividades habituales, desarrollando la dimensión cristiana a partir de los valores humanos.
Participación activa en las campañas y celebraciones propuestas por el departamento de Pastoral y en las rutinas diarias, utilizando para ello el diálogo como forma de superar los conflictos surgidos en el aula y en el patio.
Creación del hábito de un uso responsable del material escolar y de los recursos naturales.
Colaboración en los trabajos comunes, cumpliendo las normas de convivencia tanto en el aula como en todo el colegio.
Promoción de actividades en grupo que favorezcan la cooperación, el respeto y la tolerancia.
Al final de cada unidad didáctica se dedica un tiempo para reflexionar sobre la tarea realizada.
Se redactarán informes trimestrales del proceso del alumno.
Nos basamos en una evaluación inicial formativa y sumativa a lo largo del curso que permita ir adaptando el programa a las necesidades del grupo y de cada niño en particular. Damos especial importancia a los siguientes criterios: